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Probióticos para niños: ¿Sí o no?

para que sirven

Ser padres plantea el reto más intenso de la vida. Sobre todo hoy día, cuando se tiene acceso a tanta información que, a veces, es difícil discernir entre la que es apropiada y la que es mejor no seguir. Ni siquiera los facultativos se ponen de acuerdo en torno a ciertos alimentos, procedimientos médicos o medicamentos. Uno de los temás que genera opiniones variadas es el de los probióticos para niños y precisamente de este tema vengo a hablarte hoy: ¿probióticos sí o probióticos no?

Qué son los probióticos: definición y origen

Los probióticos son alimentos que contienen microorganismos vivos adicionales que son capaces de permanecer activos en el intestino, si son ingeridos en cantidad suficiente como para alterar la microbiota intestinal.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), los define de una forma más completa en su estudio “Probióticos en los alimentos. Propiedades saludables y nutricionales y directrices para la evaluación”.

La de “probiótico”, explican, es una palabra relativamente nueva cuyo significado es “a favor de la vida”. Hoy día hace referencia a las bacterias que tienen efectos positivos para seres vivos. 

La observación de estos beneficios se atribuye de forma original a Eli Metchnikoff, de nacionalidad rusa y galardonado con el Premio Nobel a comienzos del siglo pasado, por su trabajo en el seno del prestigioso Instituto Pasteur.

Fue Metchnikoff el que recogió en una de sus publicaciones en 1907, palabras que también recoge la FAO en el citado estudio: “la dependencia de los microbios intestinales con respecto a los alimentos hace posible adoptar medidas para modificar la flora de nuestro organismo y sustituir los microbios nocivos por microbios útiles”.

El término “probiótico”, sin embargo, no se acuñó hasta décadas más tarde, allá por 1960. Fue ya Fuller en 1989 el que redefinió la palabra para adaptarla a su contexto, como suplemento dietético a base de microbios vivos que afectan beneficiosamente al huésped.

Para qué sirven los probióticos

A los probióticos se les atribuye múltiples beneficios para la salud, relacionados, sobre todo, con el aparato digestivo. Se dice que reducen los problemas gastrointestinales y favorecen el sistema inmunitario. Este último beneficio es el que nos interesa cuando hablamos de probióticos para niños.

Los probióticos pueden atravesar todo el aparato digestivo y liberarse con los excrementos, de forma que se recuperan vivos en estos. Pero también pueden adherirse a la mucosa intestinal para que el huésped se beneficie de ellos.

definicion y como tomar

Beneficios de los probióticos

Así pues, la FAO reconoce que “los profesionales de la salud están prestando cada vez más atención a los beneficios de los alimentos con microbios vivos (probióticos) en la salud humana”.

Sin embargo, no existe consenso internacional en torno al uso de los probióticos, que la metodología para evaluar su eficacia y que los productos utilizados sean realmente inocuos. Por eso, la organización vio necesario convocar una Consulta de Expertos para analizar y proponer directrices generales, de cara a realizar esas evaluaciones necesarias. Los expertos analizaron la información científica más reciente.

Probióticos y prebióticos para niños

El uso de probióticos está muy relacionado con los niños desde sus inicios. La FAO cita informaciones en torno a estos alimentos que, según afirman, pueden desempeñar un papel importante en las funciones inmunitaria, digestiva y respiratoria de las personas, sobre todo en lo que concierne a las enfermedades infecciosas de los niños. Pero, insiste, aunque ha habido autores que han sugerido su uso o realizado primeras aproximaciones, así como estudios, se debe contar aún con más consenso internacional.

Por otro lado, habría que definir a los prebióticos.

Se trata, por regla general, de hidratos de carbono no digestible, caso de los fructooligosacáridos. Considerando diversas definiciones, el Consejo para la Información sobre Seguridad de Alimentos y Nutrición de Argentina (CISAN), definió a los prebióticos como “el ‘alimento’ de las bacterias beneficiosas”, en su informe “Probióticos y prebióticos. Beneficios para la salud”.

Probióticos para niños con diarrea

A principios del siglo XX, en paralelo a las investigaciones del mencionado Eli Metchnikoff, el pediatra francés Henry Tissier observó en los excrementos de los niños con diarrea el escaso número de bacterias “bífidas”, en forma de Y, que sí se apreciaban en mayor cantidad en niños sanos. Ante tal observación, sugirió la administración de tales bacterias a quienes padecieran diarrea, con el objetivo de restablecer una flora intestinal sana.

En el mencionado informe, CISAN cita que los efectos antidiarreicos constituyen, tal vez, la evidencia más contundente de la eficacia de los probióticos, en cuanto a que ayudan a regularizar la actividad intestinal. “En el caso del yogur, que contiene cantidades suficientes de cultivos vivos y activos del yogur (Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus), hay evidencias significativas del alivio de los síntomas asociados a la intolerancia a la lactosa”, recogen.

Citan, en concreto, un estudio realizado en niños pequeños que demostró tal efecto beneficioso de las cepas de Lactobacillus en la mejora de la diarrea aguda causada por rotavirus.

Probióticos para bebés recién nacidos

El informe de CISAN también hace alusión a estudios realizados en guarderías en los que se observaron cambios en la gravedad de los pacientes de diarrea y la duración de la patología después del consumo de cepas específicas.

En esta línea, un estudio de la Universidad de Aldo Moro de Bari, en Italia, aseguró que dar un probiótico a un niño durante los tres primeros de meses de vida parece reducir los trastornos gastrointestinales.

De hecho, los cólicos infantiles, el reflujo y el estreñimiento son los motivos más frecuentes de visita al pediatra durante la lactancia, más en concreto durante los primeros seis meses de vida. Trastornos que, en muchos casos, requieren hospitalización.

alimentos que contienen probioticos

Además, a partir de un meta-análisis de 18 estudios, se informó sobre el uso de la terapia con bacterias probióticas, y la reducción en la duración de la diarrea aguda observada en niños. Un extremo que, por contra, no se puede demostrar en adultos, porque no hay datos suficientes para respaldar efectos sobre la denominada diarrea del viajero o la que provocan los antibióticos.

Por otra parte, algunas cepas probióticas son capaces de modular el sistema inmune y aumentar las defensas de la mucosa intestinal, con efectos específicos y no específicos, según estudios también citado por CISAN. Lo fundamental, según recoge la organización, es que los efectos saludables de prebióticos y probióticos son su posible impacto sobre el equilibrio de microfibral corporal y, de forma directa o indirecta, la mejora de de la función del intestino y el sistema inmune.

Los beneficios, en todo caso, varían dependiendo del tipo y la cantidad del prebiótico o probiótico que se consuma, siendo sus efectos específicos de cada cepa.

¿Te han recomendado comprar uno de los famosos humidificadores para bebés. En este artículo te lo cuento todo sobre estos cacharros.

Probióticos naturales para niños

En Internet se pueden adquirir probióticos en diferentes formatos y precios, como cápsulas y pastillas. Pero, al tratarse de bebés y niños pequeños, las familias no deberían arriesgar y optar por estos productos a no ser que cuenten con prescripción médica. Más teniendo en cuenta las contraindicaciones de los prebióticos. Si bien se consideran seguros, por lo general, también pueden tener efectos adversos y derivar en casos graves, aunque en muy raras ocasiones.

En el estudio “Risk and Safety of Probiotics”, publicado por Oxford Journals y recogido por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, se apuntó a riesgos teóricos descritos en informes anteriores, pruebas y modelos experimentales, incluían infecciones sistémicas, actividad metabólica dañina o excesiva estimulación inmune en individuos susceptibles, entre otras cosas.

Por tanto, es necesario la consulta con los especialistas en la etapa de crecimiento.

Alimentos con probióticos para niños

Al margen de los suplementos, hay alimentos que se venden como fuentes de probióticos y que, por los beneficios que tienen para la salud infantil, son recomendados encarecidamente por los propios distribuidores. Sin embargo, tampoco ellos suelen dar toda la información.

En septiembre de 2009, como recoge en uno de sus boletines la Organización Mundial de la Salud (OMC), Europa exigió pruebas en las declaraciones de propiedades saludables. Apuntaban directamente a esos “fabricantes de alimentos que han engrosado sus ingresos vendiendo ‘alimentos funcionales’ que afirman tener propiedades saludables”. Ante ello, los reguladores en Europa pedían que fueran aportadas pruebas científicas que ayuden a apoyar semejantes regulaciones.

Los alimentos con probióticos que más popularidad han alcanzado son los yogures y otras leches fermentadas, leches ricas en calcio o con fructo-oligosacáridos. Pero aunque tradicionalmente identificamos los probióticos con los lácteos, también se pueden encontrar en encurtidos como las aceitunas o los pepinillos. Y es que, como señalaba el blog para consumidores Consumo Claro, los microorganismos beneficiosos son los responsables de la fermentación de estos alimentos.

los mejores productos y marcas

Yogures con probióticos

Hay muchas marcas de yogures que venden sus productos como un gran aporte de probióticos. De hecho, según Consumo Claro, se trata de un negocio que mueve al año 26.000 millones al año. Y es que, además de los beneficios más evidentes, se le han relacionado otros como la regulación de la salud cardiovascular o el aporte del control de la saciedad.

La industria alimentaria ha vendido por activa y por pasiva los beneficios de los productos reforzados con lactobacilos, pero estudios como el de la Universidad de Copenhague ya desmontó algún que otro mito en torno a los probióticos.

Dannon Co., filial estadounidense de la francesa Danone por su parte, tuvo que pagar 21 millones de dólares en multas por exagerar las propiedades de su yogur Activia y de la bebida Actimel.

Marcas de probióticos para niños

Marcas que dicen contener bacterias como Lactobacillus casei son el Yakault, Nestlé, Yoplait, Clesa o la propia Danone.

Habiendo estudios que defienden el uso de los probióticos a nivel gastrointestinal, otros que desmontan mitos y casos de publicidad engañosa, lo mejor es consumir regularmente fermentados como el yogur, el kéfir o las aceitunas. Pero no dejarse considerablemente más dinero en marcas que dicen ofrecer un aporte extra al consumidor.

Bueno, quizás ha salido un artículo demasiado técnico, pero cuando se trata de la salud de los más pequeños conviene estar informadas y no dejarnos llevar por lo que te recomienda tu familiar, amiga o vecina con la excusa de “a mi hijo le ha ido muy bien”. Antes de comprar probióticos para niños, consulta con tu pediatra.